¿En qué consiste la regla de las tres erres?

regla de las tres erres

Seguro que has oído cientos de veces acerca de la importancia para el medio ambiente el hecho de llevar a cabo un buen proceso de reciclado de distintos tipos de chatarra pero, ¿sabes realmente en qué consiste la regla de las tres erres? 

La regla de las tres erres (3R), es una norma que tiene como objetivo el cuidado y mantenimiento del medio ambiente, concretamente a través de la reducción de los volúmenes de residuos y basura generados. 

Esta regla debe estar incluida en el decálogo de todas las empresas. También es conocida como Las 10 acciones de una Empresa Socialmente Responsable (ESR). 

A modo de resumen, podemos concluir que la regla de las tres erres consiste en tirar menos basura, ahorrar dinero y convertirse en consumidores más responsables, reduciendo las huellas de carbono. 

Lo mejor de todo es que el proceso es extremadamente sencillo y satisfactorio. A continuación, vamos a descifrar qué esconde cada una de estas tres erres y cómo llevarlas a cabo de la forma óptima.

La regla de las tres erres (3R)

Reducir

El primer paso para llevar a cabo de forma correcta el proceso de las tres erres consiste en reciclar.

Cuando hablamos de reducir nos referimos al proceso mediante el cual tenemos que intentar minimizar o simplificar el consumo de los productos directos, es decir, de todo aquello que se compra y se consume. 

El motivo es que estos productos mantienen una relación directamente proporcional con los desperdicios que se generan y con nuestro dinero.

Por ejemplo, en lugar de comprar seis botellas pequeñas de agua, podemos comprar dos o tres botellas de agua grandes. Así, tendremos la misma cantidad del producto pero reduciremos el volumen de los envases.

Reutilizar

El paso intermedio de la regla de las tres erres reside en la reutilización de todo tipo de objetos y productos, siempre que sea posible.

Reutilizar consiste en volver a utilizar las cosas una vez ha finalizado su vida útil, es decir, dotarlas de la mayor utilidad posible antes de deshacernos por completo de ellas. 

Este hecho reduce considerablemente el volumen de basura generado, a la vez que reduce los gastos que conlleva la compra de productos nuevos. 

Por lo general, esta parte de la regla es la que menos atención suele recibir en los hogares pero es una de las más importantes.

Es necesario tener en cuenta que, por distintas circunstancias como pueden ser que contengan productos tóxicos o que no se encuentren en condiciones favorables, hay objetos que no se pueden reutilizar. En este caso, es necesario llevar a cabo una correcta gestión y un buen proceso de reciclado para minimizar al máximo cualquier consecuencia.

Reciclar

regla de las tres erres

El último eslabón del proceso de la regla de las tres erres es el de reciclar. 

Reciclar consiste en el proceso de someter todos los materiales a un proceso que permite su posterior reutilización. Probablemente, sea el paso más importante de todos, ya que reduce de forma significativa la utilización de nuevos materiales y la creación de basuras, aunque no debemos olvidarnos de los otros dos.  

A lo largo de la historia siempre se han generado grandes cantidades de residuos y de basura pero, en la actual sociedad de consumo, es cuando estos volúmenes han crecido de forma exagerada. 

Además, se ha incrementado a la vez la toxicidad de estos residuos, hasta llegar a convertirse en un auténtico problema, tanto para la salud humana como para el medio ambiente. 

Nos encontramos inmersos en una sociedad donde prácticamente todos los objetos y productos son de usar y tirar y no tenemos en cuenta los efectos secundarios negativos que esta actividad genera.  

En definitiva, no solo es suficiente con saber en qué consiste la regla de las tres erres sino que debemos llevar a cabo el proceso de forma plena y consciente para contribuir al mantenimiento del planeta. 

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